jueves, 6 de marzo de 2008

Coherencia...

Idas y venidas, días de campaña que dejan poco tiempo para reflexionar sobre situaciones y aspectos incontrolables, incontrolados.

Presunción de inocencia no merecida, segundas oportunidades derrochadas, no hay terceras. Sentimientos encontrados, entender las relaciones de forma tan diferente, amistad mal entendida…

Y he de reconocer mis errores, lo uno no quita lo otro, sobre todo mi confianza ciega, mi fe en las personas, mi ingenuidad…

Y tenías razón, me equivoque, sin embargo no me arrepiento de nada, y ahora toca replegar, dejar mi egoísmo a un lado, encajar y demostrar que realmente cuando decía: “lo importante eres tú”, no era mentira. Coherencia entre palabra y obra, poder dormir sin cargas como hasta ahora…

Cuando te importa alguien, lo único que debe prevalecer es su felicidad, su equilibrio, dejar a un lado nuestro interés y apoyar las decisiones tomadas, aunque no estemos conformes o no nos beneficien. Así que no tienen que aflorar sentimientos nocivos, nadie ha hecho nada malo, éramos conscientes de que algo debía suceder. Siempre estaré, no quiero perder a nadie, pero la elección no es mía. Será diferente, pero será…

Y aquí a mi lado tengo una caja esperando ser abierta, un recuerdo eterno…

Sonando: High
Estado: Reflexivo

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La fe en las personas, la ingenuidad y la confianza, no es un error, es una virtud y tu tienes mucha suerte por tener esa virtud, no la pierdas.

El error no es del que confía, sino del otro por no saber apreciar y conservar lo que se le ofrece.


Un beso

Olga

Anónimo dijo...

el problema ocurre cuando esa gente con la que tu cuentas te decepciona y te deja atrás, entonces esa virtud se convierte en cruz.

Sobre las oportunidades, las amistades acaban siendo cíclicas, así que creo que tienes razón.. 1 oportunidad, pase.. 2.. pase.. 3?... ¿acaso crees que soy gilipollas?

Anónimo dijo...

Por supuesto que hay un límite, hay un número de oportunidades, de ahí que un día digas "ya" pero cuando hablamos de una persona/situación en concreto.

Creer en las personas, es lo que mantiene la ilusión para relacionarte, vivir... si no confias, no creer y no mantienes un punto de ingenuidad, al final acabas no viviendo, no sientes, te quedas hueco por dentro...
(de ahí que te suenen las tripas ;DD)


Olga

Elena dijo...

"Amo mis errores, no renuncio a la deliciosa libertad de equivocarme".

Sólo viviendo aprendemos, pero se supone que debemos aprender algo. Por ej.:qué nos hace felices, qué nos hace daño...