Una conversación a media mañana mientras empezaba a fraguarse este post, me confirmo que el ritmo que llevamos es frenético, sin tiempo para pararnos a disfrutar un poco más de lo que somos y tenemos. Son los tiempos que nos toca vivir, tampoco estaríamos conformes con otro ritmo… De vez en cuando nos paramos -eso es lo que pasa- y vemos la velocidad de las cosas y nos asustamos al ser conscientes de que formamos parte de ese mundo… Al final todo pasa, se nos van los agobios y con ese poco espacio que dejamos para respirar de vez en cuando, volvemos a renovar la fuerza que nos permite mantener el tipo.
Y ahora después de comer me encuentro con que este fin de semana se celebra el día del orgullo Friki. La noche anterior, se celebrara una fiesta para conmemorar tal evento, con la retransmisión del Festival de Eurovisión entre otras muchas cosas… Ver para creer.
Últimamente he podido constatar que es, el frikismo, un fenómeno que esta de moda. No es raro ver concentraciones de los sus representantes regodeándose en su frikismo y celebrándolo como si de otro evento normal, que lo es, se tratara. Se le esta perdiendo el miedo a serlo y sobre todo a rodearse de ellos…
No es que yo sea mucho o poco, no se trata de eso, más bien de serlo o no. Lo bueno es que no hay una indumentaria, unos hábitos que seguir, o unas creencias que respetar… Y como he argumentado otras muchas veces, dentro de todos nosotros se encuentra un friki que espera ver la luz…
Sonando: Chiki Chiki
Estado: Geek



