domingo, 16 de noviembre de 2008

Madrid y sus rincones...

Algo que empezó como algo ocasional se ha terminado convirtiendo en una rutina... Mis visitas al centro los Domingos, el café en el Starbucks -hoy acompañado de un brownie-, los paseos con ese café en la mano, y casi siempre acompañado, esta vez por una buena amiga -Olga-...

En ocasiones he hablado sobre lo cómodo que me encuentro en esta ciudad que cada día hago más mía... Hasta el punto de plantearme hacer, construir, una vida en ella... Cada día disfruto más de este, ya mi hogar, Madrid... De sus rincones, de sus calles, de todos esos lugares que me traen tantos recuerdos agradables...

No es que haga grandes cosas estos días... Simplemente predicar con el ejemplo, disfrutar, pasear, nada excepcional... Mezclarme y observar... En definitiva dejarme llevar...

Y ya de vuelta en casa, ahora a prepararme para otra semana dura, otra semana de trabajo, y sin darnos cuenta el tiempo pasa; ya en breve tocará hacer balance de otro año, que aunque ha pasado sin “grandes” logros, se ha convertido en una época inmejorable... Un tiempo que sin duda recordare de forma agradable al ritmo de todas estas canciones que están formando mi BSO particular...

Sonando: As time goes by
Estado: Fluyendo

jueves, 24 de enero de 2008

Metamorfosis sin Kafka…

Hace ya unos meses vengo usando los servicios de la EMT y la CMT, y eso que yo era del movimiento ‘anti’ transporte público. Sin coche me sentía inmóvil, retenido, y nada que ver. No era concebible verme a mí subirme a un autobús, un tren o un vagón de metro… Todos perdieron la porra, que vaticinaba 1 mes de uso en los casos mas optimistas. Pero a veces la realidad supera a la ficción y aquí me hallo encantado y maravillado de la singularidad que derrocha tal medio de transporte.

Momentos de viaje que aprovecho para leer, devoro libros, disfruto de situaciones y personajes que nunca conocerás ni te encontrarás en otros entornos, y aunque vaya absorto en mis cosas, en mi lectura y en la música que sale de mi N70, me voy fijando de vez en cuando en esa que se ha sentado en frente, de aquel que la mira, o de ese otro que tiene un tic que no puede controlar. Y por un momento todos somos iguales. Y aunque normalmente lo uso para ir a trabajar y es rara la vez que usaba un bus pasadas las 9 de la noche, ayer, y por casualidades -no tan casuales- llegue a casa pasadas las 11, y descubrí un metro diferente, un metro despoblado, con gente sentada en el suelo, con apenas 10 personas y las estaciones vacías.

Escenas diferentes a la prisa y al estrés que acompañan al día; refugio de emociones, refugio de la noche. Y de repente eche de menos mi cámara cuando veía escenas que merecían ser retenidas, no olvidadas por el paso del tiempo indolente.

Y descubrí que estoy viviendo otra vida, una vida que me gusta, que disfruto, en la que los momentos como este pasan a formar parte de mi vida, cuando antes ni siquiera me habría percatado. Más aún nunca hubiera sido testigo de aquellos dos que estaban justo al pie de las escaleras de la salida de plaza de Castilla -el sentado llorando con vergüenza y ella consolándolo de la mejor forma que sabía- y me sentí mas vivo que nunca. Cada día me gusta más Madrid, cada día me siento más de aquí...

Sonando: Pongamos que hablo de Madrid
Estado: Relajado
Posted by Picasa